Las mujeres de MORENA en Tamaulipas, resultaron severamente lastimadas por el más reciente escándalo del Guachicol-Gate. Presumían, que estaban irremediablemente destinadas al triunfo. Hasta una precandidata a la gubernatura, tiene la osadía de proclamarse como la salvadora del estado. Ocurrió un imponderable: llegó el asunto de los dineros sucios, que apuntalaron sus exitosas campañas.
Y todo se derrumbó.
La alcaldesa, de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Cantú Rosas se metió hasta lo más profundo de las aguas del guachicol. Ahora tiene problemas para cumplir los compromisos. Los grupos de presión locales, reclaman para sí, posiciones y muestran abierto rechazo a cargos entregados a personajes reynosenses. Obras Públicas, Alcoholes y áreas administrativas relevantes, están en disputa.
Y se sabe más: los reyes de los hidrocarburos ilegales, le patrocinaron aquella compra de la diputación plurinominal que Yeidckol Polevnsky le entregó a cambio presumiblemente de alguna recompensa.






