“Todos los convoyes han sido suspendidos a la espera de una nueva evaluación de la situación en materia de seguridad” en Siria, anunció el portavoz de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA por sus siglas en inglés) , Jens Laerke, en Ginebra.
Doce empleados de la Media Luna Roja y conductores de camión, que trataban de hacer llegar ayuda humanitaria a la provincia de Alepo, fallecieron en esos bombardeos el lunes por la noche, según la oenegé Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) .
Entretanto, tras el final de la tregua el lunes, volvieron este martes a resonar los bombardeos y los disparos, desde Alepo hasta los alrededores de Damasco.
Ello se produce apenas una semana después de un frágil cese de hostilidades en los principales frentes de la guerra.
En Alepo, segunda ciudad del país dividida entre los barrios rebeldes y prorrégimen, hubo “más de 40 bombardeos” contra zonas insurgentes desde el anuncio el lunes por el ejército sirio del final del alto el fuego.
Según el OSDH, al menos 36 civiles fallecieron en ataques en Alepo y su provincia desde el fin de la tregua.
Muchos habitantes pasaron la noche encerrados en sus apartamentos, tras una semana en la que disfrutaron de poder salir a las calles hasta tarde.
Este martes por la mañana, de forma intermitente, se oían fuertes detonaciones en la ciudad de Alepo.





