Bartosz Milewski, un estudiante polaco de 21 años, ha sido la última víctima conocida de la oleada de ataques xenófobos en el Reino Unido tras la victoria del Brexit. Milewski paseaba el jueves por la madrugada en Donnington, al norte de Birmingham, cuando un grupo de jóvenes se acercó a él y le increpó por hablar en polaco con sus amigos.
«Nos insultaron y nos dijeron que habláramos inglés», recuerda su primo Michael Asdrejckzuk, en declaraciones al diario local ‘Shropshire Star’. «Uno de ellos le quitó a Bartosz la botella que estaba bebiendo, la rompió e intentó clavarle el cristal roto en el cuello. Le hizo una herida profunda y tuvimos que atenderle mientras venía una ambulancia».
Bartosz Milewski fue atendido en un hospital cercano de varias heridas cortantes, ninguna de ellas grave. Al menos pudo salir por su propio pie y contarlo. Tres semanas antes, por hablar en su propia lengua a la salida de una pizzería, el inmigrante polaco Arkadiusz Jozwik (40 años) murió golpeado salvajemente por una pandilla de adolescentes de 15 y 16 año en Harlow, en el condado de Essex.
Mientra decenas de ciudadanos participaban en un homenaje callejero al fallecido, otros dos inmigrantes también polacos eran agredidos en otro punto de la ciudad de 80 habitantes, al norte de Londres, que se ha convertido en epicentro de la segunda oleada de ataques racistas post-Brexit. Hasta allí llegaron la semana pasada dos policías polacos, Bartosz Czernicki y Dariusz Tybura, con la misión depatrullar junto a los agentes locales y aplacar el miedo de los inmigrantes.
«Me entristece cada vez que hay un nuevo incidente», reconoce el embajador polaco en Londres, Arakady Rzegocki, que admite que sus compatriotas se han convertido en blanco predilecto «porque somos los más numerosos y los más visibles» (con más 800.000 inmigrantes, Polonia acaba de adelantar incluso a India en el ránking de extranjeros en el Reino Unido).
El primer ataque xenófobo, a las pocas horas de la victoria del Brexit el 23 junio, fue lanzado precisamente contra el Centro Cultural Polaco en Hammesmith, en Londres. Según un recuento de ‘The Guardian’ en consulta directa con las embajadas europeas, Polonia encabeza el número de delitos de odio con 31 (de ataques pesonales a vandalismo y fuegos contra casas y locales comerciales).
Pero la xenofobia se ha cebado también con otro países de Europa del Este. Lituania ocupa el segundo lugar con 20 incidentes, entre ellos varios disparos en plena madrugada contra una casa ocupada por inmigrantes en Lurga, Irlanda del Norte. La embajada de Letonia confirma al menos seis incidentes graves, como el asalto a una casa en Nottingham a manos de unos desconocidos que intimidaron una familia entera a los gritos de «¡Jodidos inmigrantes!».






