A Eduardo de la Serna (Buenos Aires, 1955) lo suelen identificar como un cura K,aunque él no se vincula al 100 por 100 con el kirchnerismo. Primo lejano del Che Guevara, De la Serna coordina el Grupo de Curas en Opción por los Pobres, integrado por sacerdotes de zonas marginales del Gran Buenos Aires, y se ha convertido en estos primeros meses del Gobierno conservador de Mauricio Macri en una de las principales voces críticas con los duros ajustes económicos impuestos por la Casa Rosada.
De la Serna recibe a EL MUNDO en su parroquia de San Francisco Solano, en ese bronco sur de la extensión urbana bonaerense que sólo aparece en las noticias cuando hay tiroteos, secuestros o violaciones. Hace unas semanas, este cura combativo que colaboró cuando era estudiante con el legendario padre Carlos Mugica, asesinado en los turbulentos años 70, no vaciló en fustigar a Macri por su aparición en los Papeles de Panamá como responsable de una sociedad offshore. Y está convencido de que si el Gobierno de Cambiemos (la coalición que lidera el partido de Macri) no rectifica su política económica, habrá un estallido social en Argentina.





