Ciudad de México.- La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el dictamen de reformas a la Ley general de Desarrollo Forestal Sustentable, para garantizar que no se otorguen autorizaciones de cambio de uso de suelo en terrenos incendiados sin que hayan pasado 20 años.
Tampoco podrán darse autorizaciones en ese sentido en tanto no se acredite fehacientemente a la Secretaría que el ecosistema se ha regenerado totalmente.
La minuta, que fue remitida al Senado para su eventual ratificación, prevé sancionar con 150 a 30 mil días de salarios mínimos a quien realice en superficies afectadas por incendios cualquier actividad, uso y/o aprovechamiento distintos a la restauración dentro de los 20 años siguientes a aquél en que hayan sufrido un incendio.
El documento indica que en los últimos 10 años la superficie afectada por incendios forestales es alarmante, ya que se han registrado de 2005 a 2015 un total de 87 mil 544 incendios, con una afectación de 3 millones 234 mil 41.88 hectáreas.
La deforestación durante 2014 fue de 5 mil 261 incendios que afectaron a 154 mil 678 hectáreas.
De incendios forestales intencionados o por errores humanos que se tuvieron en ese año, a octubre de 2015, suman 3 mil 720 con un total de 87 mil 948.21 hectáreas.
En tribuna, la diputada Alma Lucía Arzaluz, del PVEM, proponente de la reforma, dijo que el dictamen garantiza la protección de los recursos ambientales más vulnerables e indispensables, pero “desafortunadamente los recursos ambientales se ven amenazados por diversos factores, siendo los incendios una de las causas que más afecta a su preservación”.
Por su parte, el diputado José Alfredo Ferreiro, de Encuentro Social, sostuvo que el objetivo de la reforma “es inhibir los incendios forestales provocados, en razón de las grandes afectaciones que se producen a los bosques y selvas del país. Se hace necesario reforzar y endurecer el marco jurídico para disminuir el número de quemas”, indicó.
El debate, si bien con la participación de los partidos dominantes en la Cámara —PRI, PAN y PRD—, estuvo prácticamente dominado por la llamada “chiquillada”, que vivió así uno de sus mejores días en lo que va de la actual Legislatura.





