Dos de cuatro estadounidenses secuestrados de forma violenta en el norte de México la semana pasada están muertos y dos siguen vivos, informaron este martes las autoridades mexicanas.
«Ya fue plenamente confirmado por la Fiscalía [General de Justicia]. De los cuatro, hay dos de ellos fallecidos, una persona herida y la otra con vida», señaló el gobernador de Tamaulipas, Américo Villareal.
Su reporte se produjo durante la conferencia de prensa diaria del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien añadió: «Lamentamos mucho que esto suceda en nuestro país y enviamos a los familiares de las víctimas, a sus amigos y al pueblo de EE.UU., y al gobierno, nuestras condolencias».
El Fiscal General de Tamaulipas, Irving Barrios, dijo que continuarán las labores de investigación. Reportes de la prensa local indicaron que las autoridades detuvieron a un sospechos
El gobierno de EE.UU. estima que cientos de miles de estadounidenses cruzan la frontera hacia México cada año para recibir servicios de atención médica, incluidos medicamentos recetados.
La mayoría de los estadounidenses citan los costos más bajos como la razón más común para recibir tratamiento en el extranjero.
Pero Tamaulipas es uno de los seis estados de México que el Departamento de Estado de EE.UU. aconseja a los viajeros que no visiten debido a su peligrosidad.
En una zona en la que los cárteles de la droga controlan gran parte del territorio y, a menudo, tienen más poder que las fuerzas del orden locales.
Según el Departamento de Estado, el crimen organizado, «que incluye tiroteos, asesinatos, robos a mano armada, robos de vehículos, secuestros, desapariciones forzadas, extorsiones y agresiones sexuales, es común a lo largo de la frontera norte», incluido el estado de Tamaulipas.
Los grupos criminales han atacado autobuses y automóviles que circulan por el estado, a menudo tomando pasajeros y pidiendo pagos de rescates en un área donde la policía local tiene una capacidad limitada para responder a la criminalidad, dijo el Departamento de Estado.






