El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha zanjado este viernes el conflicto abierto con un grupo de gobernadores de la oposición sobre sus críticas acerca del plan nacional de vacunación. López Obrador ha anunciado que a partir de ahora los Estados, si lo desean, podrán comprar por su cuenta vacunas avaladas por el Gobierno —como son las de Pfizer y AstraZeneca— así como las empresas. La medida contradice las recomendaciones del subsecretario de Salud y encargado de la gestión de la crisis sanitaria, Hugo López-Gatell, que señaló en medio de la polémica que descentralizar la campaña de inmunización puede tener efectos adversos para los resultados del plan nacional. Con esta iniciativa, más política que científica para el combate a la pandemia, el presidente trata de frenar el uso electoral de su estrategia sanitaria de cara a las elecciones de junio.
La campaña de vacunación llega en un contexto político delicado para el país, pues el 6 de junio de este año se esperan unos comicios legislativos —para la Cámara de Diputados federal— y la elección de cargos locales en 32 Estados del país, incluidos los gobernadores de 15 Estados. Los gobernadores de 10 Estados, representantes de partidos en la oposición al Gobierno, como el PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano, unieron sus fuerzas desde marzo de 2020 para diseñar estrategias de combate a la pandemia en un momento en el que las medidas que proponía el presidente resultaban tibias y escépticas: como fue el caso de las estampas religiosas que mostró López Obrador para frenar al virus, el rechazo a usar mascarilla, a continuar con sus giras multitudinarias por el país o a negarse a cerrar comercios e imponer cuarentenas más estrictas. La guerra política entre estos mandatarios y el Gobierno federal ha tomado un nuevo impulso con la estrategia federal de inmunización.
Gobernadores como Jaime Rodríguez Calderón, de Nuevo León, El Bronco, o Jaime Rodríguez Peralta, de Colima, presionaron estas semanas al Gobierno para comprar sus propias vacunas y diseñar una estrategia propia, alegando que la federal no resultaba efectiva. “Quieren adquirir vacunas, están en libertad de hacerlo, no quiero que se preste a la politiquería, esto es un asunto muy serio y hay que definir las reglas, no habrá retrasos en las autorizaciones, también para que no andén engañando de ‘voy a comprar y no me dejan’ y luego no hay nada en los hechos. Es pura demagogia”, sostuvo el presidente en su conferencia de prensa de este viernes.






