El máximo dirigente de la liga de futbol profesional de España y vicepresidente de la FIFA, Ángel María Villar, fue detenido ayer por agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil española en el contexto de una operación contra la corrupción, el desvío de fondos públicos y el cobro de comisiones ilegales por la celebración de partidos amistosos de la selección española.
Villar, en el cargo desde hace 30 años y que a lo largo de su gestión ha dejado un sinfín de zonas oscuras y presuntas irregularidades, todas ellas relacionadas con la gestión de los recursos económicos, era una de las personas más influyentes en el futbol internacional.






