La ola conservadora barrió a la derecha y a la izquierda. La ‘premier’ Theresa May ha logrado catapultar a los tories con una victoria histórica en las elecciones locales británicas, que han servido para barrer del mapa al Partido de la Independencia del Reino Unido (Ukip) y para poner contra las cuerdas al Partido Laborista de Jeremy Corbyn.
La estrategia de la líder conservadora, «co-optando» el populismo de derechas y plantando batalla a los laboristas en su propio terreno (los bastiones pro Brexit del norte industrial de Inglaterra), ha superado incluso las mejores expectativas y ha dejado a los tories en una posición de dominio total de cara a las elecciones generales del 8 de junio.
Por el momento, los conservadores ganan 523 concejales, frente a los 321 que perdien los laboristas y los 109 que cede el Ukip. Hasta el Partido Liberal-Demócrata, que aspira a captar el voto pro Brexit, deja escapar 28 concejales y se estrella contra el muro de los tories. Los conservadores lograron extender su geografía en lo que ya se ha bautizado como el «viernes azul», con un sustancial avance también en Gales y en Escocia.
Theresa May, que recorrió el país durante las elecciones locales bajo el lema de un Gobierno «fuerte y estable», ha dado un paso de gigante para afianzar su mayoría en la cita de 8-J. La ‘premier’ ambiciona con seguir los pasos de Margaret Thatcher en 1983, cuando convirtió la victoria en las municipales en preámbulo de su barrida histórica ante el laborista Michael Foot.
La proyección del voto local efectuada por la BBC concedía a los conservadores un 38% de las preferencias a nivel nacional, frente al 27% de los laboristas, el 18% de los liberaldemócrata y el 5% del Ukip, a borde del naufragio total tras el relevo del carismático Nigel Farage por el diluido Paul Nuttall.
«Hemos sido víctimas de nuestro propio éxito», reconoció Nuttall. «Pero si el avance de los tories y de la causa patriótica son consecuencia de nuestra salida de la UE, debo decir que ése es un precio que el Ukip está dispuesto a pagar».
Por el flanco izquierdo, arreciaron las críticas contra Jeremy Corbyn por el fiasco anunciado en las elecciones locales y pese a las dos pírricas victorias de los laboristas en los ayuntamientos de Liverpool (Steve Rotherham) y Manchester (Andy Burnham). Por primera vez en 35 años, los laboristas perdieron el control del ayuntamiento de Glasgow.
Las pérdidas de laborismo en el norte industrial se interpretan como un presagio de la debacle que le espera al partido en las elecciones generales. Los tories lograron el control total de 10 ayuntamientos y condados (de Cambridgeshire a Lancashire, pasando por Norfolk, Suffolk y East Sussex) y extendieron su mancha azul hasta Cumbria y Midlands.
Pese al triunfalismo de los tories, el analista de YouGov Anthony Wells advirtió que los resultados de los comicios locales «no se pueden extrapolar fácilmente a escala nacional» y recordó que los votantes se dejan guiar «por intereses muy diversos» según el tipo de elección. La baja participación, de apenas un tercio del electorado, es otro factor que puede haber beneficiado a los tories en esta ocasión, en contraste con la movilización del voto anti Brexit y pro Brexit que espera para el 8 de junio, consideradas casi como un segundo referéndum de la UE al cabo de casi un año.
La UE reacciona hablando en francés
Pasando por alto los resultados electorales, por aquello de no interferir en los asuntos británicos, el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker puso el contrapunto a la victoria tory hablando en francés a su paso por Florencia y recalcando cómo «lenta pero indudablemente, el inglés está perdiendo importancia en Europa».
«El crecimiento en la UE ahora es el doble que en Estados Unidos, y creo que es una garantía de seguridad para el futuro inmediato», dijo Juncker. «A pesar del éxito, a pesar del crecimiento, nuestros amigos británicos decidieron marcharse de la UE, lo cual es una tragedia. No podemos subestimar la importancia de la decisión tomada por los británicos … Por supuesto que negociaremos con ellos con transparencia total, pero no podemos olvidar que no es la UE la que abandona al Reino Unido, sino justo lo contrario: es el Reino Unido sino justo lo contrario: es el Reino Unido el que está dejando la UE





