Cinco de cada 10 procesados que se encuentran en las diferentes cárceles del país, enfrentan delitos relacionados con drogas. El mayor aumento de detenciones por este motivo se registró de 2009 a 2011, y son sobre todo jóvenes con poca escolaridad y de situación económica precaria.Para combatir este delito, el sistema de justicia utiliza la prisión preventiva, que significa el aspecto “más punitivo de la política de control de drogas”.
Por ello, 9 de cada 10 personas acusadas de cometer delitos de narcóticos del fuero federal reciben auto de formal prisión; es decir, enfrentan sus juicios en reclusión.
De acuerdo con datos del reporte “Prohibición de drogas y combate frontal al narcotráfico”, realizado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado, entre 2009 y 2010 aumentó 36% el número de procesados por narcotráfico en el país, al pasar de 18 mil 179 a 24 mil 825 personas.
El 10% restante sale libre, ya sea por falta de elementos para procesar, por sobreseimiento de sus casos (son desechados) o por dictarse su libertad absoluta, refiere el estudio.
De acuerdo con las Estadísticas Judiciales en Materia Penal del INEGI de 2016, 52% de los procesados fueron acusados por delitos de narcóticos.






