Los altos niveles de endeudamiento del Gobierno federal y sus organismos, cercanos al 50 por ciento como proporción del PIB, continuarán, al menos, durante los próximos cinco años, proyectó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la edición 2016 de su informe Monitor Fiscal.
Consultado al respecto, Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics, advirtió que con ellos se seguirá frenando el crecimiento económico del País.
Y culpó a la falta de disciplina fiscal y monetaria de llevar a los actuales niveles de endeudamiento y los proyectados
“No se hicieron los recortes al gasto que se tenían que hacer y la política monetaria le sirvió de comparsa a la política fiscal”, sostuvo Coutiño.
Cuando en el 2013 el Gobierno dijo que iba a incurrir en un déficit multianual, recordó, la política monetaria se flexibilizó, al reducirse la tasa de interés, y se dio un incentivo perverso porque la deuda se hizo más barata.
Esto, apuntó, y los bajos niveles de inversión impiden que México cuente con los fundamentos económicos fuertes para crecer de manera sana y sostenida.
Por ahora y hacia adelante, expuso, las mayores tasas de interés y el tipo de cambio elevarán la deuda, aunque el Gobierno deje de contratar pasivos adicionales.
En su reporte dado a conocer ayer, el FMI estimó que este año México podría tener un superávit primario (que no considera el pago de intereses por la deuda), de 0.1 por ciento del PIB e irlo aumentando hasta 1.1 para el 2021.
No obstante, proyectó que mantendrá un déficit general de entre 3.0 y 2.5 por ciento del PIB, por lo menos hasta el 2021.
En un análisis global, advierte que entrar en una crisis financiera con una posición fiscal débil exacerba la profundidad y duración de una recesión.
La razón, explica, es que la falta de defensas fiscales antes de la crisis resta capacidad para implementar una política fiscal contracíclica, en especial en los mercados emergentes.
“Se deben afianzar los balances del Gobierno durante los periodos de expansión, teniendo debidamente en cuenta los ciclos financieros al evaluar la posición fiscal de un país”.
Vitor Gaspar, director del departamento de Asuntos Fiscales del FMI, recomendó a México la creación de un consejo fiscal independiente que ayudaría al Gobierno a conseguir las metas de reducción de déficit presupuestario.
Dijo que aunque el País está tomando las medidas necesarias para reducir la deuda, bajar el déficit tendría un impacto directo sobre el PIB.
“Nosotros recomendamos, bajo el mecanismo de supervisión bilateral, que México podría beneficiarse si creara un consejo fiscal independiente que permitiría tener un vínculo más estrecho entre las metas de deuda y los objetivos planteados.
“Podría invertir más en el marco de reglas fiscales para que exista la flexibilidad necesaria a corto plazo y que eso coincida con un proyecto de crecimiento bien anclado”.





