Ha prometido volver a hacer «grandioso» a su país y ha indignado a las mujeres y las minorías con sus comentarios despreciativos y «racistas».
Y es alguien que lanzó su carrera política con una campaña que prometía vodka gratuito para todos los hombres y mejor ropa interior para todas las mujeres.
También ha hablado de expulsar a todos los inmigrantes ilegales de su país en un período de tres años.
Se trata de Vladimir Zhirinovsky, el líder y fundador del ultraderechista Partido Liberal Demócrata de Rusia (PLDR), y una de las figuras más controvertidas de la política en ese país.
Y lo llaman «el Trump ruso».
En las elecciones parlamentarias que se realizaron este domingo, el partido de Zhirinovsky logró 13,3% de los votos, un apoyo casi idéntico al que obtuvo el Partido Comunista, con 13,5%, y un avance importante respecto a los resultados que consiguió en las elecciones de 2011.}






