Se retirará como la mejor clavadista mexicana de todos los tiempos, sin embargo, en la lista de sus conquistas en 20 años de carrera, no podrá poner como “misión cumplida” el anhelo de conquistar una medalla olímpica en pruebas individuales. Paola Espinosa concluyó su tercer ciclo olímpico y a los 30 años recién cumplidos, ya no habrá tiempo para regresar a Tokyo 2020 a conseguir la presea que se le escapó la tarde de ayer.
Quedó claro al final de la competencia que Paola tenía toda la capacidad y los recursos para conseguir su sueño, sin embargo, el descontrol que estuvo a punto de privarla de participar en la final, a la que se coló como número 12 y en su último salto matinal, la siguió acosando apenas empezó, en el primer turno, su participación en la final.
A un mal clavado inicial, le siguieron uno de aceptable calidad, y luego dos espectaculares saltos, cerrados de manera magistral con entradas casi perfectas a la fosa del Centro Acuático María Lenk, su último no le permitió acabar de recortar la distancia de 15 puntos que la separaba de la medalla de bronce y concluyó finalmente con un meritorio cuarto lugar, que no es poca cosa, todo lo contrario, pero que no cumplió con sus propias expectativas.
La dupla china de Qian Ren y Yajie Si dominó la prueba y se llevó oro y plata con 439.25 y 419.40 puntos, mientras que la canadiense Meaghan Benfeito con 389.20 se llevó el bronce, al apuntar su tercera posición con un clavado de 73.60 que supero los 72 de la mexicana, y concluyó con 15 puntos de ventaja, pues Paola sumó 377.10.
El descontrol que pesó sobre Paola desde la preliminar de ayer, donde llegó a estar en el sitio 19, se extendió toda la jornada de hoy, y habrá que reconocerle la tenacidad con la que ejecutó su tercero y cuarto clavados, ambos calificados con 81.60, sus mejores calificaciones en la jornada y que por un momento nos hicieron pensar en la posibilidad de que si alcanzara al menos el tercer sitio.
En medio de la presión, si Paola hubiera alcanzado otros 80 y algo de puntos en su último clavado hubiera rosado la medalla de bronce.
Con esta participación, Paola cierra su ciclo en Juegos Olímpicos, con dos exitosas medallas, bronce y plata, ambos en sincronizados desde la plataforma en Beijing y Londres, además de múltiples medallas panamericanas, centroamericanas, el título de la Universiada Mundial y por supuesto, su máxima conquista, el campeonato mundial que obtuvo en el Foro Itálico de Roma en 2009.





