Portugal lo consiguió. Se repuso a todas las adversidades que tuvo y a la historia para conquistar la Eurocopa 2016 tras vencer a Francia 1-0 en tiempo suplementario.
Hubo un héroe inesperado en la figura de Éder, quien anotó su primer gol en competición oficial con Portugal al definir con un potente disparo desde fuera del área en el minuto 109 para desnivelar un partido que se dirigía a la definición por penaltis en el Stade de Francia.
Fue un gol al mejor estilo de Cristiano Ronaldo, el capitán y líder, que salió del partido lesionado entre lágrimas, pero que después lloró de alegría en la celebración del tanto de Éder y al levantar el trofeo que certificaba el primer título internacional de la selección absoluta de toda su historia.
Ronaldo no pudo ayudar desde el campo, pero su espíritu fue absorbido por cada uno de sus compañeros que en un monumental despliegue se multiplicaron para aguantar los ataques de Francia y golpear tras desgastar sus fuerzas y ánimo.
Portugal supo lo que fue perder una final en su casa en 2004, un dolor que este domingo sintieron 23 jugadores, un técnico y millones de personas por todo el territorio francés.






