Por José Luis Zapata Pesina
Hace 3 años, a mi niño Lucas Santiago Zapata, le detectaron una enfermedad muy rara, la llamada Aplasia Medular, (falta de producción medular en la sangre se produce un déficit, más o menos intenso, de hematíes (o glóbulos rojos, encargados de transportar oxígeno a los tejidos) según la OMS, existen 5 mil pacientes con esta enfermedad en el mundo) aquí en Victoria a mi bebe le fue diagnosticada por la Hematólogas Liliana Tamez del Hospital Infantil y tratado después por la Doctora Sandoval de la clínica 25 en Monterrey N.L., en este parteaguas de nuestra vida familiar, puedo escribir muchas historia de aquellas voces inocentes de pequeñines que conocimos en esa travesía del dolor, si, ese dolor que te hace reflexionar de lo malo y lo bueno que nos da la vida, esa alma bendita que todos llevamos por dentro sin importar la religión, color de piel o nacionalidad, porque estoy convencido que cuando se cree en Dios se consolidan milagros, hoy a tres años de distancia, mi niño Lucas Santigo fue clínicamente dado de alta y cursa actualmente su primer año de Jardín, es inquieto como todo niño a su edad, le gusta ver el futbol por la tele e imitar a Goku en su lucha contra Freezer, pero sobretodo de ir al Zoológico de Tamatan a pasearse en el trenecito, me parece sin lugar a duda que mi hijo es un ejemplo de vida y estoy enormemente orgulloso de el
Una historia real>Mira papito ahí va Juanito y va llorando, ¿Por qué va llorando mi amiguito papi? Le respondí que Juanito esta malito y que las enfermeras le van a dar medicina para que se cure ¿A poco esta malo?=Si mijo, pero muy pronto se va aliviar, ¿Vamos a hacer una oración para que papa dios lo cure? =Si mijo, pidámosle a Diosito que Juanito (11 años de edad) se alivie, Y en efecto Juanito llego desahuciado a la clínica 25 del IMSS en la ciudad de Monterrey N.L. y los doctores según ellos le daban la mala noticia a sus padres de que el niño tenía pocas probabilidades de vida, ante ello me vi sorprendido cuando mi chavalín se acercó a Juanito, poniéndole sus manitas en la frente diciendo en voz alta ”Amiguito, tú no tienes nada, papito dios está ahí contigo y me dice que mañana te vas a curar, ándale amiguito abre tus ojos y ya no llores, porque mañana tenemos que jugar” a los 3 días me encontré con la mama de Juanito y me dio las gracias por la oración que Santiaguito le rezo, me conto que su hijo se había recuperado, Por otra parte y como no mencionar a la niña Adriana, quien a sus escasos 4 añitos, se le detecto el terrible cáncer, originaria de Torreón Coahuila, la morenita como yo le decía se hizo amigo de mi niño Santy, una vez más me pidió que lo dejara hacer oración por su amiga Adriana para que se curara de su enfermedad…Recuerdo que en su cuarto en la clínica 25, estaba rodeado de niños con terribles padecimientos, y en una tarde antes de dormir se levantó de su cama y les dijo sonriente “Papa dios me dijo que mañana nos vamos todos, que ya no lloremos porque él se enoja ¡verdad mama que papa dios nos va curar a todos! (refriéndose a su madre que estaba postrada en su cabecera), en respuesta a sus expresiones los cuatro compañeros de cuarto le aplaudieron y juntos sonrieron para después esperar ansiosos un nuevo amanecer, eran ya las 11:42 de la mañana cuando entro la doctora Sandoval, quien de viva voz les dio la gran noticia de que todos serían dados de alta ese mismo día, ¿Milagro de dios? ¿Los niños ven y platican con dios? ¡Claro que sí y estoy totalmente convencido de que también ellos tienen el poder de sanar a sus semejantes
Agradecimiento ante todo: Como no agradecer a quienes consolidaron el milagro de tener de nueva cuenta a mi niño Santiago, a mi cuñado Oziel García, a Memo del cual no recuerdo sus apellidos, los cueles fueron los donadores oficiales de plaquetas, a mis hermanos y hermanas, a mi madre Aurelia que siempre estuvo en todo momento compartiendo el dolor con Yajaira, la madre de Santiaguito, a mi papa Leonardo que se desquebrajo llorando del dolor de su nieto adorado, a doña Luisa Pulido por sus oraciones, a Oralia e Ismael que siempre nos brindaron todas las atenciones en Monterrey, a Olga y Beto quienes cada tarde llegaba al Hospital para compartir el dolor que nos aquejaba, a aquellos personajes anónimos que se acercaron a orar por la salud de mi hijo, a todos ustedes mi gratitud y respeto
Cuando se ayuda de corazón> Aún recuerdo cuando la doctora Liliana Tamez nos dijo que mi niño tendría que ser trasladado a la ciudad de Monterrey, el argumento fue simple, el Hospital Infantil de Victoria ya no podían hacer nada, y que lo más probable era un que se le realizará un trasplante de medula, se nos vino el mundo encima y recuerdo bien aquella frase de la mama de Santiaguito, ” No es hora de llorar, sino de ser valientes” dicha frase me quedo grabado hasta la fecha, , ante ello me fui a tocar puertas, le pedí al Gobernador Egidio Torre Cantú que si se necesitaba un trasplante que me ayudara y me respondió que contara con ello, a mis amigos Enrique de la Garza Ferrer, a Guillermo Martínez, al exrector José María Leal Gutiérrez, al ing. Homero de la Garza Tamez, a ellos de gracias de corazón por sus atenciones






