Ciudad de México.- El Presidente de México, Enrique Peña Nieto, valoró las “nuevas oportunidades” que están surgiendo en Cuba a raíz de la reconfiguración de las relaciones internacionales del país caribeño y de la “actualización” de su modelo económico.
A cuatro meses de que los gobiernos cubano y estadunidense lograrán acuerdos para la reinstalación de sus respectivas embajadas en Washington y La Habana, el mandatario mexicano hizo explícita la intención de “ser un aliado en este proceso de cambio y apertura”.
Afirmó que México quiere que a Cuba “le vaya bien”, incluyendo la mejora en las condiciones de vida de sus habitantes, ya que esto puede favorecer la relación binacional.
El mandatario mexicano recordó que en enero de 2013, en Santiago de Chile, tuvo ocasión de acordar con su homólogo cubano “el reencuentro de dos naciones unidas por el respeto y el cariño”.
Agregó que “a partir de entonces”, Cuba y México construyen una agenda bilateral amplia y moderna. “Trabajamos para alcanzar mejores intercambios culturales, académicos, deportivos y artísticos; al tiempo que fortalecemos nuestras relaciones económicas, turísticas y de cooperación para el desarrollo”, subrayó.
De lo que se trata, explicó el Presidente Peña Nieto, “es de aprovechar las profundas transformaciones que estamos viviendo ambos países: Me refiero a las reformas estructurales de México y a la actualización del modelo económico de Cuba”.
La visita de Raúl Castro a la península de Yucatán sirvió de marco para que, en su mensaje protocolario a su homólogo cubano, el Presidente expresara que “hoy, gracias al reencuentro entre nuestros gobiernos, estamos nuevamente unidos, reconstruyendo nuestros vínculos y honrando la historia que nos une”.
Esto, agrego el Presidente mexicano, es un relanzamiento de las relaciones entre ambos países.
En el Palacio de Gobierno de Yucatán, sede del histórico encuentro, el mandatario mexicano indicó que los mexicanos “también tenemos a Cuba en nuestro corazón. Así ha sido siempre y así será en los tiempos por venir”.
Ambos cumplieron una relajada agenda en un día inusualmente lluvioso en tierras de la blanca Mérida.
En su intervención, Raúl Castro no sólo aludió al héroe nacional cubano, José Martí, que tanto amaba México, sino al propio Gilberto Bosques, embajador de México que le brindó protección antes del triunfo de la Revolución.
“Una gran persona que ya jugó un papel similar, pero con cientos tal vez, miles de personas en Europa, en la época del fascismo, cuando se fue por allá, a ocupar un cargo diplomático”, señaló Castro.





