Ciudad de México.- Andrés Manuel López Obrador rindió protesta como presidente nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) junto con quien será secretaria general del partido, Yeidckol Polevnsky, y el Comité Ejecutivo Nacional. En su primera declaración como presidente de este instituto político, López Obrador reveló el plan de acción que llevará a cabo en los próximos tres años, con el propósito de ganar las elecciones presidenciales del 2018 y la mayoría de curules en el Congreso de la Unión.
Después de rendir protesta junto con la ex presidenta de CANACINTRA, el político tabasqueño alertó a los militantes de su partido que la compra del voto en las regiones más pobres del país, así como la manipulación informativa, son los principales desafíos que enfrenta y deberá revertir Morena.
COMICIOS DEL 2018 NO SERÁN “UN DÍA DE CAMPO”. Dijo que los militantes de Morena no deben confiarse y tendrán que tener presente que los comicios del 2018 no serán “un día de campo”, en especial porque, pese a que su partido defiende las causas de los grupos más desprotegidos en el país, no son los pobres sino las clases medias y los habitantes de las ciudades los que han votado por Morena.
En relación a lo que el ex candidato presidencial llamó cerco informativo, aclaró que a diferencia del pasado, “hoy existen las redes sociales”, con lo cual es más fácil impedir que se reedite una guerra sucia como la que se presentó en las campañas presidenciales del 2006 y 2012.
En seguida, planteó que en el plazo de un año, Morena deberá “trabajar duro y a ras de tierra” para contar en cada uno de los 300 distritos electorales de México con “un dirigente de tiempo completo” que cree comités de base de Morena para ingresar a más afiliados y defensa del voto.
El objetivo de esta estructura, subrayó, es tener en 12 meses comités de base en todas las secciones electorales del país. López Obrador fue elegido la tarde del viernes como presidente nacional de Morena “por aclamación y por votación” para los próximos tres años.





