Ciudad de México.- La bomba que mató a los 224 ocupantes del Airbus A-321 ruso en Egipto fue colocada por los terroristas bajo uno de los asientos de pasajeros del avión y no en las bodegas de carga, como se creyó, según expertos del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB). Los expertos que investigan el atentado creen que el artefacto explosivo fue introducido en el avión por algún trabajador del aeropuerto egipcio de Sharm el Sheij.
Más de dos semanas después del peor siniestro aéreo de la historia de Rusia, Moscú admitió ayer que la catástrofe del Airbus de la compañía MetroJet fue un atentado, una tesis que defendían casi desde el principio los servicios de seguridad de Reino Unido y EU. En la imagen, la foto colgada por los terroristas del Estado Islámico de la bomba-lata y su detonador.





