Ciudad de México.- Y la sensualidad, drama e intensidad de la ópera llegó al Zócalo para cautivar a los más de 5 mil que se dieron cita ayer para ver y escuchar Payasos, de Ruggero Leoncavallo.
Horas antes del inicio de la función a las 19:00 horas, el público comenzaba a ocupar esa parte del primer cuadro de la ciudad para disfrutar una vez más o conocer qué es el bel canto. “A nosotros nos gusta la música de banda pero dicen que es un concierto importante”, “a mi hija le gustan los payasos y por eso nos quedamos” o “estaba cerrado el metro y nos llamó la atención el espectáculo”. Esas fueron unas de las razones que motivaron a algunas de las más de 5 mil personas que asistieron a la función única de Payasos presentada ayer por la noche en el Zócalo capitalino.
Otros de los asistentes que sí sabían de qué trataba la producción operística, llegaron alrededor de una hora o 30 minutos antes y aplaudían entusiasmados la aparición de los intérpretes mexicanos, sobre todo, de Fernando de la Mora.
“Nos enteramos por Twitter y por los carteles que había en el Metro. Venimos desde Ecatepec e Iztacalco y desde hace mucho queríamos escuchar a una orquesta sinfónica en vivo y aprovechar y conocer de qué trata esta ópera”, comentan Josué y Karla, una joven pareja que ocupó las sillas de la primera fila.
“A mí me encanta De la Mora, nunca he podido ir a sus conciertos y estoy emocionada porque lo escucharé en vivo. No sé de que traté la ópera pero vale la pena estar parada con este frío”, indicó una señora de 40 años acompañada de su hijo y esposo.
A las 19:10 horas el intérprete Genaro Sulvarán en el papel de Tonio salió a anunciar el inicio de la función. La manta que tenía escrito Plagliaccio se quitó del escenario para dejar ver las modestas sillas y dos casas que simulaban una calle italiana.
La Orquesta Sinfónica Mexicana, bajo la batuta de Rodrigo Macías y el Coro Sinfónico Mexicano, dirigido por Manuel Flores Palacios, sonaron y la ovación del público se escuchó, misma que se duplicó cuando el tenor Fernando de la Mora apareció dándole voz al protagonista: el payaso Canio.
DRAMA. Inició el primer acto y más de 10 celulares fueron alzados para iniciar la grabación o para capturar unas cuantas selfies.
Desde el comienzo, la historia de la ópera era directa: Canio era el líder de una compañía de payasos que en pocas horas daría su espectáculo. Pero este personaje tenía una peculiaridad: era muy celoso con su esposa Nedda, una payasita interpretada por Eugenia Garza.
Una de las arias más aplaudidas de la noche fue “Qual fiamma avea nel guardo!” (Qué fuego tenía en la mirada) interpretada por Garza cuando su personaje admite que está enamorada de Silvio.
Pero el momento cúspide fue cuando Fernando de la Mora cantó el aria “Vesti la giubba” y pronunció el famoso “ridi, Pagliaccio”. En ese momento más de 30 celulares y cámaras emitieron luz pues los asistentes iniciaron la toma de fotos, filmaron o simplemente grabaron la voz del tenor.
“Esto lo vale todo”, le dijo una señora de 50 años a su hijo adolescente, otros se abrazaron y algunos escuchas cantaron. Al final del aria, todo el público aplaudió. Después, tras dos minutos de descanso comenzó el segundo acto donde la comedia de los payasos se tornó en tragedia.
PETICIÓN. A las 20:30 horas, la ópera terminó y el elenco fue ovacionado, especialmente de la Mora y el jorobado Tonio que delató la infidelidad de Nedda y que fue interpretado por Genaro Sulvarán.
“Muchas gracias a todos ustedes, ustedes hicieron posible este sueño. Siempre he creído y seguiré creyendo que la música es una forma de sacar a México de todos los problemas que nos aquejan, así como por medio de la educación y la cultura”, agradeció el tenor mexicano al final del evento.
También destacó que “algo muy importante de decir es que esto que vieron aquí no es la idea de una persona, es la idea de muchas, es la unión de muchas voluntades, es la inercia de gente buena que quiere un México mejor. Los esperamos en el próximo proyecto. ¡Viva México!”.
Por su parte, el productor Arturo Sandoval pidió a los diputados que este tipo de conciertos, vuelva a repetirse, lo que mereció un entonado “Sí” del público. “Es un primer capítulo que esperamos se repita si contamos con el apoyo de la Cámara de diputados”, dijo.
El secretario de Cultura del GDF, Eduardo Vázquez Martín, agradeció a Fernando de la Mora su proyecto y recordó que ayer se celebró el día mundial del músico y de inmediato comenzaron las mañanitas.
Por último, José Alfonso Suárez del Real agradeció el arte de los músicos y a Fernando de la Mora por compartir su talento con los mexicanos.






