Ciudad de México.- Inicia la Liguilla del Torneo Apertura 2015. Los ocho sobrevivientes a 17 jornadas de lucha deben tomar un respiro, lamer sus heridas y hacer uso del resto de sus reservas para pelear por el título. En el Azteca, América recibe a León en la ida de su llave en los cuartos de final.
Si bien la Fiesta Grande de la Liga MX es, prácticamente, un torneo nuevo en el cual todos sus invitados empiezan de cero, hay un yugo del que es imposible liberarse: las estadísticas. En esos indicadores hay un rubro que ruboriza a los Esmeraldas, que no contarán con su goleador y líder del Apertura 2015, Mauro Boselli, por lesión: sus resultados como visitante.
De nueve juegos fuera del Nou Camp, León ganó tres y perdió seis; cinco de estos en sus más recientes salidas. Además, el ardor se agudiza al recordar que el marcador de las caídas guanajuatenses fue abultado en varias de ellas.
Evidentemente este parámetro hace sonreír a un América que tiene cuentas pendientes con los Esmeraldas. Comenzando por aquella final de 2013 que le ganaron en el Azteca y terminando por el doloroso 3-0 en contra que le recetaron en su encuentro en este torneo.
Sin embargo, aquel juego del 29 de septiembre no es una muestra precisa para poder predecir lo que se avecina en el choque entre Azulcremas y Panzas Verdes en el estadio Azteca. De nueva cuenta, el comportamiento de los segundos fuera de casa es diametralmente opuesto al que presentan como anfitriones.
El Nou Camp embriaga al León y lo hace olvidar su temor por su frágil defensa (sólo Pachuca defendió peor en el Apertura 2015). Lo que lo libera para atacar fuerte y constantemente a sus rivales. Tal y como sucedió en su último juego, en el cual le pasaron por encima a Dorados, tres goles a cero.
Así, la meta del equipo de Juan Antonio Pizzi es lograr salir bien librado, o no tan lastimado, del capítulo de ida de estos cuartos de final de la Liguilla, para que en su cueva pueda contar con garantías para pensar en pasar a la siguiente ronda.
Por su parte, América se quedó con un sabor amargo tras su cierre de la fase regular. Partido emocionante ante Pumas, que no supieron liquidar y terminaron por empatar. La consecuencia de esto fue caer hasta la sexta plaza y, por ende, perder el privilegio de cerrar en casa en los cuartos de final.
Las Águilas deben relajarse pronto y retomar su mejor forma pues llegan a la Liguilla con dos juegos sin victoria; además, en el Azteca, no ganan desde el tres de octubre, cuando victimaron a Jaguares de Chiapas en la fecha 12.
Llegó el momento para que Ignacio Ambriz le dé el soporte final, el más firme, a su proyecto deportivo en Coapa. Si bien despejó algunas dudas al figurar siempre en la parte alta de la tabla y clasificar al equipo a la Liguilla, sólo grandes triunfos en escenarios rocosos le darán la paz y credibilidad que anhela.





