Por José Luis Zapata Pesina
El 2 de junio del año en curso, Joseph Blatter anuncia en una rueda de prensa extraordinaria que pone su cargo a disposición de la FIFA, esto a cuatro días después de que fuera reelegido como presidente del máximo organismo del fútbol mundial. Blatter fue elegido presidente electo el pasado viernes 29 de mayo, ósea dos días después de la detención de siete altos cargos de la FIFA en Suiza, esto a petición de la justicia de Estados Unidos, quien solicitó su extradición para juzgarlos por presunta corrupción, dentro de los señalamientos específicos en contra de los directivos, está la manipulación y de corromper a varios federativos, esto para que Rusia fuera designada sede de la copa del mundo 2018, (Londres perdió contra Moscú la votación por la organización de ese Mundial), el hecho fue que hasta la fecha, Moscú sigue firme y no piensa resignarse ante la presión que ejercen las autoridades estadounidenses, ente estos hechos y sabiendo que la FIFA no dará marcha atrás para quitarles el mundial a los rusos, los Gringos y Británicos, le quieren tupir por otro lado, digo esa es mi percepción a título personal, se sabe que el pasado lunes la comisión internacional antidopaje señalo algunas infracciones que podría ver al poderoso equipo europeo fuera de los Juegos Olímpicos de Río 2016, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés) encontró una irregularidades o trampas en el atletismo ruso, identificando fallos sistemáticos en la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés), la comisión expuso en su reporte, que los rusos realizaron trampa en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde obtuvieron ocho medallas de oro en atletismo, de 18 en total en ese deporte, fueron «saboteados» por la extendida inacción de las autoridades antidopaje nacional e internacional, ante estos terribles señalamientos hoy los organizadores de los juegos olímpicos, recomiendan que la Federación Rusa, sea suspendida y en automático toda su delegación de atletas, en este paraje convertido en un auténtico laberinto sin salida, empieza una batalla en el campo deportivo entre Rusos y Estadunidenses, por lo que evidentemente estaríamos hablando de un guerra diplomática que podría desatar una tercera guerra Mundial





