Trece personas murieron y aproximadamente otras 20 resultaron heridas este jueves en la universidad comunitaria Umpqua, ubicada en la localidad de Roseburg, Oregon, durante un tiroteo, según reportaron varios medios de comunicación, que citaron a la Ellen Rosenblum, fiscal general de ese estado, como fuente de los datos.
Por su parte, tanto la gobernadora de Oregon, Kate Brown, como John Hanlin, sheriff del Condado de Douglas, al que pertenece Roseburg, informaron en sendas conferencias de prensa de que el autor de los disparos, que era un varón de 20 años, murió en una confrontación con las fuerzas del orden que acudieron a la universidad en respuesta al tiroteo.
No obstante, ni Brown ni Hanlin confirmaron que el número de víctimas mortales sea 13. La gobernadora se desplazó a Roseburg, ubicada unas 180 millas al sur de Portland, que es la ciudad más grande de Oregon, para acompañar a las familias de las víctimas y heridos.
“Estas escenas son muy dinámicas y cambian”, explicó Evans al referirse a que es posible que las autoridades divulguen información oficial sobre el número de víctimas mortales heridos, al tiempo que adelantó que han establecido un centro de comandancia en Roseburg para coordinar la respuesta al trágico incidente.
Una de las principales discusiones del año pasado en la universidad fue la posibilidad de tener agentes de seguridad armados para hacer frente a la eventualidad de un agresor armado.
Desde la Casa Blanca, el presidente Barack Obama dio una conferencia de prensa en la que transmitió su dolor por la tragedia y su apoyo a las familias de las víctimas y los heridos, al tiempo que expresó su frustración ante la falta de cooperación política para cambiar las leyes que regulan la venta y compra de armas de fuego en Estados Unidos.
“Somos el único país desarrollado del mundo que ve este tipo de masacres cada pocos meses”, dijo Obama en tono serio, para lamentar a continuación: “de algún modo, esto se ha convertido en una rutina”.
“Esta es una decisión política que tomamos de permitir que esto ocurra cada pocos meses en Estados Unidos”, agregó Obama, para quien la falta de “acción” de los políticos estadunidenses en cuanto a la aprobación de leyes que regulen más estrictamente la venta y compra de armas de fuego está relacionada con masacres como la ocurrida en Oregon.
“Le pediría al pueblo estadounidense que piense sobre cómo hacer que nuestro gobierno cambie estas leyes y salve vidas y permita que la gente joven crezca, y eso requerirá un cambio político sobre esta cuestión”, señaló el presidente, quien lanzó además la siguiente advertencia: “cada vez que ocurra algo así voy a decir que en realidad podemos hacer algo al respecto, pero tendremos que cambiar nuestras leyes y esto no es algo que pueda hacer yo sólo, tengo que tener un Congreso y legislaturas estatales y gobernadores que estén dispuestos a trabajar conmigo en esto”.





