Por J. Eleazar de Ávila
Por supuesto que lo de menos es, comernos viva a la administración de Enrique Peña Nieto por el ridículo internacional en la cínica Fuga 2 de El Chapo Guzmán, pero no. Esta vez nos quedamos en el sarcasmo pues si nos tomamos la vida en serio terminaremos infartados mientras que el mandatario y su amplísimo séquito se toma selfies en la Torre Eiffel.
Mejor cantemos como seguramente lo hizo Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, quien la noche de este sábado, se fugó del penal federal de máxima seguridad del Altiplano, ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez (donde estaba preso desde el 22 de febrero de 2014), siendo la zona de las regaderas donde por última vez se le vió cerca de las 21 horas.
Al ritmo de la canción francesa de Salvatore Adamo (Tenez-Vous bien) “Mi Gran Noche que inmortalizó el español Raphael. Hoy para mí es un día especial. Hoy saldré por la noche. Podré vivir lo que el mundo nos da. Cuando el sol ya se esconde. Podré cantar una dulce canción. A la luz de la luna. Y acariciar y besar a mi amor. Como no lo hice nunca. Que pasará, que misterio habrá. Puede ser mi gran noche”…
Una fuga que amargó no solo la gira de Peña Nieto a Francia, si no a toda la administración “gloriosa” de un sexenio que apenas si disfrutaba de las mieles de haber ganado la mayoría simple en las elecciones intermedias 2015.
Pero si algún damnificado hay en esta situación, sin lugar a dudas es el hidalguense Miguel Ángel Osorio Chong, pues sabe que de no lograr el milagro de recapturar al empresario de la droga más importante del mundo (según Forbes), sus deseos de ser Presidente estarán igualmente fugados.
No sé que haya tenido en la cabeza durante su regreso a México, pero si queremos hacer sorna del soberbio funcionario de gobernación, quizá en su mente haya pasado el cantar aquella de Roberto Jordán quien en los setentas decía.
“Chapo” Solo Dame una Señal Chiquita…. “Si tú me quieres dame una sonrisa Si no me quieres no me hagas caso Pero si ahora tú me necesitas Lo tengo que saber y tú muy bien. Una señal me vas a dar. Solo dame una señal chiquita. Hay mijita (o) que sepa que te gusto oh si. Solo dame una señal chiquita. Hay mi vida que tu también me amas así. Si no te gusto no me digas nada. Que tu silencio me diga todo. Pero si te gusto dame una mirada. Que sea la señal que bastara. Para saber, que me amarás”…
Y es que, tomarse las cosas en serio es chocar contra la voluntad popular y la versión en redes sociales que han encontrado en Joaquín Guzmán el nuevo gran héroe del trending topic. Y mientras, para los que no se chupan el dedo, insisten en que la fuga es una realidad más de que los Estados Unidos y México le necesitan fuera.




