Redacción / Proceso Político
Ciudad de México.- El Senado de la República “debe meter reversa” a la disminución de impuestos concedida a las empresas de bebidas saborizadas aprobada ayer por los diputados federales en la ley de ingresos del 2016, aseguró el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano.
De acuerdo al perredista, la medida traiciona el compromiso original de cuidar la calidad de vida de los mexicanos y deja de lado que los recursos captados por ese rubro, tendrían que destinarse a infraestructura educativa y mejoramiento tecnológico de las escuelas en el país.
Zambrano criticó que la propia Secretaría de Hacienda fue la que propuso disminuir el impuesto a las empresas que produzcan bebidas con menos contenido calórico, y los diputados cayeron en el error, que ahora debe corregirse en el Senado, porque el criterio que prevaleció a la hora de autorizar la disminución fue el de “sí daña, pero daña poquito”.
“A mí no me convencía el argumento dado por Hacienda para bajar el pago de impuestos a las refresqueras que produjeran refrescos con menos calorías, que de ninguna manera deja de dañar la salud de la población, sobre todo los niños, y no puede ser que el argumento sea, “bueno, sí daña, pero daña poquito”. Ojalá en el Senado le den reversa a esta decisión”, acusó.
Entrevistado en el marco del Cuarto Taller Regional Cuenca del Caribe organizado por la Fundación Pablo Iglesias y la asociación Sintropía, el perredista cuestionó el motivo de porqué se les olvidó que lo recaudado por ese concepto es para mejorar la calidad de vida en las escuelas de educación básica.
“No hay compromiso, lo que se argumentó en su momento es que el impuesto de comida chatarra y de refrescos embotellados con alto contenido calórico pudiera ir a infraestructura educativa para mejorar las instalaciones como baños, bebederos, canchas y modernizar tecnológicamente la escuela”, recordó.
En cuanto a la desaparición de la llamada partida de “los moches”, Jesús Zambrano reconoció que existen presiones al interior del PRI para volver a contemplar una partida de esa naturaleza.
Las presiones –agregó– consisten en que “se aprueba todo el paquete económico” pero que prevalezca dicha partida.






