Ante un escenario de esta naturaleza, surge la siguiente interrogante ¿México está listo para una eventual tercera Guerra Mundial?,,,,No
por Miguel Gallegos Walle
De suscitarse este conflicto bélico de escala mundial, Estados Unidos entraría de lleno a una pelea de vecinos y ajena, por ello quienes piensan que Ucrania y Rusia, se encuentran geográficamente muy lejos, pensemos nadamas que tenemos a unas cuantas horas de distancia a los norteamericanos, país directamente involucrado en dicho conflicto, México sufriría daños colaterales de gran dimensión en su territorio, porque no esta preparado para un evento de tal magnitud
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, dio un paso importante al actualizar la doctrina nuclear de su país, un movimiento que ha generado gran preocupación a nivel mundial. Esta modificación en la política de defensa rusa surge como respuesta a la decisión de Estados Unidos de permitir que Ucrania utilice misiles de largo alcance suministrados por Washington para atacar objetivos dentro del territorio ruso.
Vladimir Putin aprobó una nueva versión de su doctrina nuclear, la cual establece que Rusia podría recurrir a un ataque nuclear en respuesta a una agresión convencional de cualquier nación, incluso si está respaldada por una potencia nuclear. Esta actualización amplía considerablemente las circunstancias bajo las cuales Rusia podría utilizar su arsenal nuclear, lo que aumenta las tensiones en un contexto de guerra en Ucrania que ya lleva más de 1,000 días
- Escalada de la guerra: Si un ataque convencional amenaza gravemente la “soberanía y la integridad territorial” de Rusia o de su aliado, Bielorrusia, Rusia se reserva el derecho de responder con una respuesta nuclear.
- Indeterminación en el uso de armas nucleares: Aunque la doctrina menciona la posibilidad de un ataque nuclear, se mantiene de manera vaga para evitar un compromiso firme. Esto deja a Putin con opciones abiertas dependiendo de las circunstancias.
- Inclusión de más escenarios: El documento señala que un ataque aéreo masivo, que incluya misiles balísticos, misiles de crucero, aviones y drones, podría activar una respuesta nuclear, ampliando así los desencadenantes posibles para el uso de armas nucleares.






